Bien hecho, Tomás.
Lunes, Febrero 15th, 2010
Por todos los que frecuentáis esta página es conocida mi posición crítica respecto de algunas decisiones y estrategias adoptadas por el secretario general del Partido Socialista de Madrid.
Siempre he destacado que estas críticas, cuando las ha habido, han respondido a razones estrictamente políticas. Mis opiniones nada tienen que ver con la lógica destructiva de las familias u otras animadversiones infantiles. Por eso mismo, nada me impide reconocer cuando se acierta.
Y hoy comparto con el secretario general del PSM la “decepción” con el Ministerio de Sanidad que, tras un amago, nos ha dejado en la estacada con el recurso a la ley de area única. Finalmente el ministerio que dirige Trinidad Jimenez no recurrirá al Constitucional esta ley regional que supondrá un menoscabo en la organización y en el funcionamiento de la sanidad pública madrileña al fundirse en una sola las once areas sanitarias actuales, o lo que es lo mismo: se pretende dar asistencia a más de seis millones de ciudadanos desde un único centro organizador, cuando la Ley de Sanidad (por cuyo cumplimiento debe velar el ministerio) establece que de cada area pueden depender un máximo de 200.000 ciudadanos.
La ley de area única redundará en una peor atención para los ciudadanos y sin duda, conllevará más “externalizaciones” para solventar el caos y la saturación que traerá la aplicación de la propia ley regional.
El ministerio parece que no hará nada para impedir este nuevo atropello a la sanidad pública de calidad. Sí lo hará el PSM, así lo ha anunciado hoy su líder a los medios de comunicación.
De este modo, el PSM coincide en esta batalla con sindicatos, asociaciones de vecinos, profesionales de la salud y con el otro partido de izquierdas de la región. Algo que no ha sucedido en el 100% de las ocasiones. Este es el tipo de oposición que hay que ejercer.
Ante un gobierno duro, prepotente y con unos objetivos muy marcados (destrozar todo lo que huela a público), no cabe más que una oposición igualmente dura, más movilizada y con un horizonte también claro: llegar al gobierno de la región para cambiar la realidad asfixiante de esta región.








