A 31 años de la Constitución española, reforma.

Hoy se cumplen treinta y un años de la aprobación de la Constitución Española. Es de justicia reconocer que, en perspectiva, esta es la constitución que más estabilidad ha traído al pueblo español y bajo la cual se han desarrollado distintos aspectos de nuestra vida política.
Dicho esto -que creo, es reconocido por casi todos- comienza a hablarse de reforma. Según EL PAÍS, el 84% de los españoles estaría a favor de una reforma. Esto no significa que un 84% de los ciudadanos considere que el texto es “malo” lo que quiere decir es que, más de tres décadas después y en un clima político diametralmente opuesto al de entonces, determinados asuntos necesitan una relectura.
La transición no fue un inmaculado camino de rosas como se nos ha dicho en muchas ocasiones. En la transición había terrorismos, había un ejército levantisco que amenazaba con cercenar el proceso, había una España temerosa en la circulaba con profusión la frase “esto acaba como en el 36″. Había una España en la que aún estaban frescos en la memoria la última ejecución franquista o los terribles sucesos de Vitoria, una España en la que recordar no convenía, en la que la Amnistía se confundía con la amnesia. Cuarenta años sin votar -sin oír hablar de partidos, sindicatos, votos, sin periódicos libres- dejaron en España una cultura política mutilada que despegó a los ciudadanos del proceso de transición, principalmente dirigido desde arriba. Una España que ni siquiera se planteó el hecho de romper con el último legado del franquismo: la jefatura del Estado impuesta en la figura del nieto del monarca que el pueblo expulsó a base de urnas. En este contexto, sólo se pudo llegar a un acuerdo de mínimos. Muchas renuncias por parte de una parte.
El resultado fue una constitución que dejó muchos cabos sueltos, que sin duda sirvió para sacar a España de su oscuro agujero, pero que tuvo la ambigüedad como principal fórmula para el consenso.
Puede decirse que en la actualidad, la realidad española ha superado a la Carta Magna en algunas cuestiones. Entre otras cosas, convendría revisar la cuestión territorial (apenas esbozada como una posibilidad en la Constitución), reconfigurar el Senado y tratar de cerrar el mapa competencial. En mi opinión habría también que revisar las privilegiadas relaciones entre la Iglesia y el Estado y los tratados contraídos hace décadas entre el último estado teocrático de Europa y nuestro estado democrático. También hemos alcanzado la madurez democrática suficiente como para decidir sobre el carácter democrático o privado de la jefatura del Estado. La ley electoral, manifiestamente injusta para partidos como Izquierda Unida, también habría de ser objeto de una reforma.
Cambiando lo que deba ser cambiado, España tiene derecho a dotarse, esta vez sin injerencias antidemocráticas y sin espadas de Damócles, de un texto adaptado a sus necesidades y realidades actuales. Es bueno que se abra el debate sobre el futuro de la Carta Magna y que caigan los tabúes, porque “ningún texto es sagrado”, como ha recordado hoy-por cierto- el primer lehendakari que conmemorar la Constitución que precisamente consagra y constituye, junto al estatuto vasco, el autogobierno de su comunidad autónoma…






Según metroscopia el 25% de los españoles son republicanos. El número ha aumentado sorprendentemente en los últimso años. Según otros sondeos, cerca del 70% de los españoles cree que deberíamos poder votar monarquía o república en un referéndum. Este camino es imparable. Fecha para la tercera: cuando muera el actual monarca. Mientras tanto hay que ir abonando el camino y hacer lo posible porque la república deje de identificarse con los muchos cafres que han marchaddo hoy por Madrid (jodidos estalinistas que quieren una república albanesa o rumana). Nosotros queremos otra, nosotros queremos ser una república democrática como la mayoría de los países civilizados
Omitiendo tu benevolencia con el periodo transitivo(o transaccionista?) lógico siendo del partido que eres,es obvio que la Constitución necesita una reforma ,y añado que importante.
Necesita cuestionar el régimen,el papel del ejército,el modelo socioeconómico,la cuestión territorial…..
Entraria a desmitificar el periodo transitivo,la ilegitimidad de la constitución postfranquista de 1978,pero ya habrá otros mejores momentos.
Como dijo Lluís Llach “No era això companys,no era això,….”
Y respecto al anticomunista ,el tal “Jugan”,que carajo hablas de estalinistas? en dicha manifestación habia de todo.O es que acaso defender una república no capitalista es sinónimo de stalinismo?
Jugan ,haz algo más que soltar 4 soflamas anticomunistas.
Ricard, te recomiendo trabajar duro en “comprensión lectora”. ¿Qué benevolencia ni qué niño muerto? XD En la transición hubo cosas que se hicieron bien, otras que se hicieron a medias y otras que ni se iniciaron. El proceso tuvo muchas carencias y dejó muchos cabos sueltos, pero sirvió para dar a España una constitución aceptable y aceptada por la mayoría. Eso no obsta que deba reformarse (es lo que he dicho en el artículo) y que deba producirse una segunda transición que desemboque en la restauración democrática del régimen político anterior al golpe fascista. Ahí va mi supuesta benevolencia.
La transición no fue un inmaculado camino de rosas como se nos ha dicho en muchas ocasiones. En la transición había terrorismos, había un ejército levantisco que amenazaba con cercenar el proceso, había una España temerosa en la circulaba con profusión la frase “esto acaba como en el 36″. Había una España en la que aún estaban frescos en la memoria la última ejecución franquista o los terribles sucesos de Vitoria, una España en la que recordar no convenía, en la que la Amnistía se confundía con la amnesia. Cuarenta años sin votar -sin oír hablar de partidos, sindicatos, votos- dejaron en España una cultura política mutilada que despegó a los ciudadanos del propio proceso de transición, que fue principalmente dirigido desde arriba. Una España que ni siquiera se planteó el hecho de romper con el último legado del franquismo: la jefatura del Estado impuesta en la figura del nieto del monarca que el pueblo expulsó a base de urnas. En este contexto, sólo se pudo llegar a un acuerdo de mínimos. Muchas renuncias por parte de una parte ¿Benevolencia?. Ni alabanza incondicional a un proceso con varios puntos negros, ni la herencia de un maximalismo que hubiera impedido cualquier avance.
Por cierto, ¿qué pasa si Jugan es anticomunista?. Tú eres anti-socialdemócrata y no pasa nada. Como todos los que me han insultado durante varios años por llevar a manifestaciones por la tercera república, una bandera tricolor con el anagrama del partido del presidente del Congreso que firmó la constitución de 1931. Insultar e intimidar al enemigo, incluso cuando va a la misma manifestación que tú, es bastante intolerante, bastante cerril, bastante estalinista. Soy socialdemócrata y soy republicano, pero no quiero que mi país sea Bielorrusia, simplemente.
Lo he leído,y si es benevolenteya que cualquier lectura no benevolente deslegitimaria el proceso con el cual se llevó a cabo la Constitución y la Transición,el miedo propio de la sociedad de entonces y a su vez el miedo infundado con el que las cupulas de los partidos allanaron el asentimiento popular.
Se creó un microclima en el cual se aseveraba que decir NO a la Constitución era poner en peligro la estabilidad,poder provocar otra guerra,cosas absolutamente falaces.Se asumieron postulados por parte de las cupulas de los partidos antifranquistas(el PSOE y especialmente el PCE) a los que dejaron partcipar en la elaboracion del texto indignas.
Por no hablar de los Pactos de la Moncloa(antes que la constitución) hechos con la desarticulación del sindicalismo(UGT y CCOO amordazadas,y la CNT eliminada a raiz del terrorismo de estado(atentado Sala Scala)).
Mientes yo no soy antisocialdemocrata,ni antiliberal,soy comunista y por lo tanto ni comparto los planteamientos socialdemocratas ni los liberales.Suelo rehuir las denominaciones anti,aunque en algunos casos ser pro me convierta en ser anti.
Como para no abuchearte,nene.Llevas una insignia de un partido que no es que no haga a dia de hoy nada por una futura Republica,sino que le baila el agua al Borbón de manera muy gustosa.Cuando el PSOE convoque manifestaciones o se adhiera a ellas por la III República,cuando defienda esos postulados en el Congreso,en la calle,entonces tendreis credibilidad.Cuando pase eso, la insignia del PSOE volverá a tener sentido en una manifestación republicana.Otra cosa es que tu integridad fisica en dicha manifestación deberia ser respetada(te agredieron? eso si seria despreciable)
El PCE la cagó y mucho en la Transición,pero almenos hizo autocrítica,y la militancia pudo desfogarse(expulsando a gran parte de los culpables).
Bueno Alberto, ya era hora de que te comentara.
Ante todo decir que comparto tu reflexión de hoy. Comparto la idea de que 31 años son demasiados, de que el debate político de los últimos tiempos en España deja cada día claro que la reforma constitucional es tan necesaria como complicada; por eso me temo, y esta es mi opinión, que, a día de hoy y lamentablemente, una reforma de este calibre es, cuanto menos, no viable del todo.
Y digo no viable por una sencila cuestión: la derecha española no ha evolucionado todavía. Seguimos teniendo una derecha que no cree en la legitimidad de los votos (o al menos cuando no le favorecen los resultados), una derecha que no cree en los valores del Estado (basta con ver todo el tema de las escuchas ilegales) ni en la pluralidad de la cultura española (caso de las lenguas, Estatut de Cataluña, etc.), entre otros temas de fondo. Nuestra derecha dista mucho del talante de la derecha moderna y moderada del resto de Europa, sus argumentos y su retórica recuerda más a los extremos conservadores que al liberalismo democrático propio de paises de mayor trayectoria democrática que España. Es triste, pero es así.
Por otro lado, creo que, en general, tambien la izquierda necesita ponerse de acuerdo, necesita el PSOE sentar la cabeza y no dejarse llevar por el miedo a que el PP pueda volver a mocloa. Debe priorizar las ideas antes que la estrategia electoral.
Espero que, al menos en un futuro no tan lejano como parece, España, los ciudadanos y ciudadanas, las nuevas generaciones, puedan reformar su fundamento legal, marco general del ordenamiento jurídico, por y para el bien del país dejando a un lado las diferencias.
También hubo algunos que me dieron la mano y me agradecieron lo que en el fondo, es un acto de coherencia. Defender la libertad, la igualdad y la fraternidad y ser socialdemócrata no solo es coherente, es natural, “nene”. Cuando voy a una manifestación voy a título personal, no en representación de Felipe González o de J.L.R Zapatero, voy como Alberto Ginel, un militante de una organización juvenil que es republicana según sus estatutos. Si llevaba un símbolo socialdemócrata era para diferenciarme de los que por ejemplo, y sin ir más lejos, han dado vivas a ETA en la mani de hoy. O de los que llevaban la bandera del régimen soviético. Y por supuesto: no, no me agredió nadie. Sólo faltaría.
Alberto si me parece bien,ojalá el PSOE defendiera el advenimiento de la República.Y ojalá a parte de tu persona,fueran tambien las cupulas de tu partido las que estuvieran allí y trabajaran por la República.
Y las Juventudes Socialistas pueden decir que son misa,las JSC dicen que son marxistas,y?
No es lo que digan,es lo que hacen,tu formas parte de un partido que no hace nada por eso que dice defender o que defendia en tiempos pasados,hasta cierto punto es normal que tu como miembro de ese partido recibas el enfado de mucha gente.
Es como si el PCE estuviera en el gobierno,privatizando cosas y yo siendo miembro del PCE fuera a una mani contra las privatizaciones,seria lógico que se me encararan y recibiera el enfado de la gente.
Coherencia seria que un Partido denominado Socialista defendiera a capa y espada Y EN CUALQUIER LUGAR,una República para el actual Reino de España,y no lo hace.
PD:lo de nene no iba con mala intención,no te enfades “yogurin”,xDDDD
A mi no me parece que Alberto sea Benevolente con la transición, COHERENTE es la palabra.
Si estudiamos detenidamente de donde veniamos, creo que es muy comprensible esta postura.
Una duda me asalta, es es la de si la mayoría que denosta esta constitución, se a parado a leerla, sería un ejercicio de coherencia como decía antes. Y si os puedo aportar mi opinión, creo qeu hoy por hoy su reforma es inviable, pese a que con los aspectos que toca alberto estoy de acuerdo.
Totalmente inviables porque muchos de estos aapectos tocan partes muy delicadas del texto y por lo tanto tendríamos que irnos a lo que se llama “Procedimiento excepcional” para reformar la constitucion, que supondría una primera aprobación por las Cortes, luego su disolución, nuevas elecciones constituyentes, y que esas cortes estudien el proyecto de reforma y lo aprueben por mayoría de 2/3, y luego pase por referendum. Perdonad por la chapa, pero creo que es necesario conocer el procedimiento, para darnos cuentas que en la actuales circunstancias politicas no es posible, sobre todo por la irresponsabilidad politca de quien sabemos.
En todo caso, creo que debemos respetar esta constitución que bastante bien salió pese a todo, recuerdo pese a TODO, y abogo por una reforma en cuanto las circunstancias sean las adecuadas, ya que sino correriamos el riesgo de que nos saliese un esperpento.
Para finalizar, hacer un pequeño apunte, ¿Alguien duda de la importancia del PSOE en la construcción democrática de este país? o acaso es mejor ir de revolucionario y no hacer nada por mejorar este país?
1 abrazo Alberto
Mi estimado compañero Borja, el maximalismo siempre ha resultado una opción muy atractiva para ciertos grupos de las dos orillas ideológicas. Los que cuentan con el 0,4% de los votos, ya sabes.
Un saludo.
El contexto histórico en el cual se elaboró el texto lo conozco bastante bien.Además lo he estudiado y leído hasta la saciedad.Sin acabar la carrera me estaba especializando en Historia contemporanea,y de los temas que tenia trillado y leía con fruición era la Guerra del 36,la dictadura franquista y el tardofranquismo y la Transición( transacción? traición?).
A pesar de no estudiar derecho conozco algo la Constitución,y sus grandes déficits.Y obviamente no comparto la excusa,la explicación basada en premisas falaces de que era lo mejor que se podia hacer en ese momento.
Es otro punto oscuro,el procedimiento tan complejo para modificarla,que no sea enmendable de un modo menos complejo y dilatado en procesos es lamentable,es abocar un texto a su periclitación.
Yo ya hago suficiente teniendola que acatar,asi que no me pidas nada más.La criticaré tanto como considere oportuno y ofreceré alternativas a cada punto que critique.
Y Borja no mientas,aqui nadie ha dicho que el PSOE no haya tenido un papel importante en la construcción del actual Reino de España,lo cual es perfectamente compatible con criticar las posturas y medidas que ha tomado durante ese periodo y posteriores.
Y no vengas con estereotipos falsos y desprestigiadores.Se pueden tener convicciones revolucionarias(no reformistas) y trabajar por mejorar a la sociedad,y a la vez ser critico con aquellos que consideramos que actuan irresponsablemente.
Alberto no se de que orillas hablas,de los capitalistas(fascistas,liberales y socialdemocratas) y los no capitalistas(marxistas y libertarios).
Entiendo perfectamente que querias comparar fascismo y comunismo,eso cala,pero es una nueva estupidez,ya que el fascismo es como dijo Marcuse “otra forma de dominio burgués”(o sino analizamos el papel de las empresas privadas americanas en el III Reich?)
Y no se en que partido me situas,supongo que vuelves a intentar denominarme stalinista,pero por el hecho que repitas 100 veces una mentira no lograrás convertirla en verdad.Serás un buen político en esta sociedad,dominas las malas artes igual que tus mayores,pero ¡ojo! ves al tanto que la política es un pendulo,y nosotros ,los comunistas,tenemos muy presente los agravios históricos,la criminalización a la que hemos sido y somos sometidos,y algun dia os pasará factura.