Una reedición de los camisas negras asusta a Italia
Ya hablamos en otra ocasión del estado de inconsciente embriaguez por el que atraviesa Italia.
Las leyes xenófobas impulsadas desde el gobierno son los polvos para estos lodos que enfangan la nación italiana.
Una Italia que no recuerda ni aprende de su Historia. Un país que pasó de democracia a dictadura totalitaria gradual, pasmosa y firmemente a través del populismo, el personalismo, la concentración de poder, el despertar de las bajas pasiones, el resentimiento, la prepotencia y la arbitrariedad. La arbitrariedad que sin duda, prometen estos salvapatrias que le harán el trabajo sucio a Gianfranco Fini (presidente de la Cámara de representantes, ex-lider del fascista Alianza Nacional, ahora integrado en el partido de Berlusconi y posible sucesor de este) o a Roberto Maroni, otro neofascista de tomo y lomo que desde su cartera ministerial ha impulsado la creación de este cuerpo de vigilantes.
Tuvo su Duce, un ser demagógico que se encaramó al poder empleando las instituciones democráticas y los procedimientos electorales para crear un régimen a su imagen y semejanza al servicio de unos intereses. Quien conozca el imperio empresarial y mediático de Berlusconi, el modo en que censura informaciones periodísticas y su habilidad para rodearse de grupusculos de extremaderecha, encontrará en la Italia de hoy tristes coincidencias con la Italia que inspiró también a nuestras camisas azules.






Como bien dijo Marx, la historia se repite dos veces, la primera como tragedia y la segunda como farsa.
Si en Italia, al menos, se respeta la ley, deberán meter en la cárcel a estos matones en cuanto salgan a patrullar a la calle, pues sólo al Estado compete el monopolio de la fuerza.
Pues ya sabes, Alberto, a los socialistas nos están abocando a que nos confeccionemos unos uniformes con camisas rojas.
(Y lo siguiente será que nos llamen rojos).
Aplaudo tu artículo. Saludos.
En Italia, con Berlusconi, la ley se adapta a sus necesidades.
El director de La Repubblica ya advirtió sobre ello hace unas semana:
http://www.elplural.com/politica/detail.php?id=30842
Realmente da bastante miedo lo que está sucediendo en Italia,espero que se reaccione,aunque con un centro-izquierda desnortado y una izquierda desaparecida y desubicada………
Es cierto que parece que los italianos se dejan llevar más por personalismos que por ideas. Berlusconi ya cambió en su anterior etapa varias leyes audiovisuales para conseguir el monopolio televisivo privado. Primero grupos de poder afines consiguen la creación de la Mey Mammi (1990, ley 'polaroid'), donde se escenificaba de facto el duopolio entre la TV pública y la privada en su totalidad bajo el poder de 'Il cavaliere'. Gracias a esto y a la previa 'lotizzazione'(1975), que repartía la TV pública entre los tres grandes grupos ideológicos:
RAI 1: democratas-cristianos
RAI 2: socialistas
RAI 3: comunistas
el Berlusconi político, llegaba mediante las ondas hertzianas a los italianos por dos vías, una de ellas en exclusiva.
Esto se intentó orientar con la Ley Maccanico (1997) que era una ley anti-monopolio, que estipulaba que nadie controlase más de dos redes y no más del 20%, en el ámbito privado y público.
Años después, con Berlusconi en el poder, se crea la ley Gasparri(2004), que deroga la ley anterior y eleva el porcentaje de control de TV, para hacer más grande el control sobre el medio audiovisual, envuelto, claro está, en críticas y polémica.
Estos antecedentes bastan para hacerse una idea de los hilos que mueve, y no sólo en el campo de los media, Berlusconi en Italia. Culpa de ello la tienen también los socialistas, que no han sabido, hasta ahora, hacer frente a este neo-populismo, envueltos en problemas de cuotas de poder y de escándalos de corrupción.
También el centro derecha tiene su parcela de culpa, eclipsados por la imagen y popularidad del magnate, renunciando a ejercer lo que ideológiamente están obligados, en provecho de un régimen unipersonal, realimentado con el show constante que acompaña al personaje.
Tengamos fe en que los tiempos cambien para nuestra siempre querida Italia.
Vic
Si alguna vez se crea esto en España, te aseguro que desapareceré, porque puedo afirmar al 100% que los primeros camisas coloridas serán ex-alumnos del Claret, vendrán a mi casa y ya no se sabrá más de mí, pero por suerte estaré vivindo dentro del bombo de mi batería oculto cuantas décadas sean.