No a la privatización del agua
Del “agua para todos” a la privatización del 50% del sector hídrico de consumo solo hay un paso.
Ese alguien es Esperanza Aguire, que en la primera jornada del debate sobre el estado de la región ha anunciado que piensa privatizar el Canal de Isabel II, la empresa pública dependiente de la comunidad de Madrid que surte de agua potable a todos los madrileños.
¿El suelo? privado, liberalizado hasta el último rincón, no hay espacio para la vivienda social (más allá de lo que hacen algunos ayuntamientos de la región), no hay compromiso político con quienes buscan una vivienda.
¿El agua? en vistas de privatización. En la lista negra.
“Solo les falta privatizar el aire”, como ha apostillado la portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, Maru Menendez.
¿Y por qué privatizar el agua? en busca de la eficiencia, nos dicen y nos dirán. Que lo privado es bueno y que lo público es una gestión demasiado engorrosa para quien solo está interesado en vender servicios (y no en mejorar y en perfeccionar los mismos en beneficio de la ciudadanía)
Sin embargo esta, como otras tantas privatizaciones llevadas a cabo por el gobierno regional, no respone a razones de eficiencia sino a la voluntad de dar entrada al sector empresarial privado, en proporcionar beneficios a los amigos.
Cuando la burbuja inmobiliaria se iba hinchando hasta límites insostenibles (tal y como se está demostrando) los beneficiados fueron los constructores, ahora y lo que resulta más lamentable, lo serán los que trafican con los bienes más básicos, con el bien más preciado y escaso: el agua.
El Canal es una empresa pública bien gestionada y suficiente, equiparable a cualquier empresa privada, que son el sumum de la virtud, la inteligencia y las cosas bien hechas.
En términos de eficiencia una empresa pública y una privada pueden dar similares resultados económicos, no así en términos de responsabilidad social, laboral, ecológica y en prestación de servicio.
Aspectos estos en los que la responsabilidad y la autoridad de la administración pública se diluyen, desembocándose en problemas serios de abastecimiento, falta de personal, subidas de la tarifa, falta de transparencia en la gestión, falta de control administrativo, irresponsabilidad medioambiental (¿o acaso imaginan ustedes una campaña de ahorro de agua impulsada por una empresa privada multinacional que vive del consumo de los ciudadanos?)
Va a crearse una enorme empresa privada de riesgo cero, es decir de pingües beneficios. Tendremos que consumir agua, pase lo que pase, tendremos que enriquecer al empresario que posee y nos cederá el recurso a un precio más elevado, lo queramos o no.
¿Habrá pensado ya Esperanza en manos de que magnate colocar el agua de los madrileños? Seguro que lo tiene tan claro como Aznar cuando privatizó Telefónica Española y la puso en manos de un amigo…
Que asco de gobierno regional… necesito un trago. De agua.









(Borré el antiguo comentario, había una falta…)
Con lo buena que está el agua de Madrid…
En fin, no sé, por si a alguien le quedaba alguna duda de que tipo de política es Esperanza Aguirre… con la presente privatización del agua ya puede salir de dudas.
Es una persona sin escrúpulos y que por lo tanto no piensa en sus ciudadanos. Una amante de lo privado y escéptica de lo público. Una marquesa que no llega a fin de mes.
Pues nada compañeros de Madrid, tocará llenar garrafas de 5 litros antes de que suban el precio (que seguro que lo harán). El agua es el futuro, (dicen que la próxima guerra será por el agua) y Espe y sus amigos ya quieren pillar tajada. ¿Y donde mejor que en la Comunidad Autónoma de Madrid?
Lo dicho, será cuestión de ir llenando la despensa de agua…
Y como dice Alberto, lo próximo ya será el aire…
¡hinchémonos a respirar gratis ahora que podemos!
Excelente entrada Alberto, como ya nos tienes acostumbrados.
Un beso
También deberíamos nacionalizar los alimentos. Es una vergüenza que algo tan básico para la subsistencia se quede en manos de las empresas y del sector privado.
Segismundo Alegre
Estamos entrando de lleno en la dictadura de Aguirre. Hitler lo hizo en un año, Mussolini tuvo que asesinar a Matteotti para hacer la suya.
Ahora Aguirre asesina nuestros derechos.
Este gobierno da asco, pero más asco da cuando no hay una oposición firme a todo esto
http://arbolsocialdemocrata.blogspot.com/2008/09/la-dictadura-de-aguirre-v-el-agua.html
saludos Alberto!!
Compañero Alberto: comprobamos con alegría que la amiga Arianna celebra con emoción la calidad de tus textos; eso está bien, porque el mejor apoyo tiene llegar por parte de quien más te quiere.
En cuanto al asunto concreto del post, qué decir…: quienes saben del tema dicen que hace 150 años, cuando en tiempos de la reina gruesa se hizo la traída de agua, tenía más calidad porque todo él era del Lozoya. Ahora se mezclan caudales de varios ríos, por el aumento de población, y además una parte es depurada y otra de pozo. Es decir, que con peor agua, mayor precio.
Si a eso le sumamos varios escándalos que ya han afectado a la dirección "popular" del Canal, no dudes de que estamos ante una caso como el de la antigua Funeraria de Madrid, por el que se ha condenado a sus responsables, pero 15 años después y sin penas de prisión… ¡Estos tipos van a por todas!
[...] público que regala a sus amigos del Opus para la construcción de centros educativos), también privatizó el agua madrileña en beneficio de los amigos (un 5o% del Canal de Isabel II) y va a privatizar el fuego (o mejor dicho, la extinción del [...]