11º congreso regional del PSM, ¿habrá socialismo?
El congreso del PSM está concebido, como todos los que celebra nuestra organización, para marcar y orientar el rumbo ideológico a seguir por la federación madrileña en los próximos cuatro años.
Y algunos piensan que el timón va mal dirigido. En concreto 80 agrupaciones locales (una de cada tres de cuantas conforman el partido en Madrid) han remitido una carta al comité organizador del 11º congreso para expresar su desacuerdo con el apartado que dedica la ponencia marco al tema de la educación.
La postura del PSM respecto a la educación transpira demasiados ambajes, ambigüedades e incluso contradicciones con los principios básicos del socialismo.
Un ejemplo más de las contorsiones que está realizando el “nuevo socialismo madrileño” para colmar aspiraciones más “libegales” y conservadoras.
No existe en toda la ponencia una afirmación explícita que diga: Esta es la apuesta de los socialistas madrileños, la educación pública, ¡siempre la pública! porque es garante de la igualdad entre los ciudadanos desde la más temprana edad.
Porque el dinero público debe ser siempre para la educación pública, porque no se puede consentir que en suelo público y con dinero de todos los madrileños proliferen los centros privados y concertados, estos últimos sostenidos “generosamente” por parte de la administración a través de los conciertos económicos.
Deberíamos comprometernos a volcar todos nuestros esfuerzos en la defensa de la educación pública y a promover la progresiva desaparición de los conciertos educativos, porque la inequidad y el desequilibrio, son siempre censurables para quien se dice socialista y para quien desea ser un verdadero gestor de lo público y no un vendedor de servicios.
Esta, creo, sería la meridiana claridad, la fuerza, el brío que necesitaría un proyecto lamentablmente estancado como el del socialismo madrileño.
Se echa de menos este compromiso de izquierdas que es un compromiso con lo que es de todos (y con quienes no tienen de todo), así como se echa de menos a muchos dirigentes del PSM cuando hay que dar el callo en la calle junto a los profesionales de la educación (o de la sanidad) a la hora de denunciar el agonizante estado de los servicios públicos de la región.
La derecha ha desprestigiado tanto lo público, que ni el Partido Socialista osa acercarse a ello. Ahora se estilan otras cosas, ¡nos están ganando por goleada!. En estos tiempos del “nuevo socialismo” que llegará a viejo sin haberse asentado en los despachos de la Puerta del Sol.
en defensa del PSM: SOCIALISMO







Discrepo absolutamente del fondo de la cuestión (aunque me sigue encantado tu forma de decir las cosas; incluso a veces me haces dudar…), porque he probado tres de las posibles tipologías de educación madrileña: pública, concertada (laica) y privada (laica). Y las tres supusieron para mí un crecimiento intelectual y personal. Por supuesto, evité la educación religiosa…
Amenazar con quitar los conciertos antes de que haya una educación pública capaz de absorver a todos los alumnos escolarizados, en vez de obligar a los colegios concertados a ofrecer una educación basada en criterios de libertad ciudadana, supondría no sólo una derrota electoral asegurada, sino ir en contra de la libre pretensión de los padres. Lo que hay que hacer es que los padres, libremente, opten por llevar a sus hijos a instituciones escolares públicas: pero no por obligación, sino porque sepan que son mejores que las privadas o concertadas (eso sucede con algunas facultades de algunas universidades, por ejemplo de la Carlos III).
Crítica a la crítica jeje muy bien, así es como funciona el socialismo, debatiendo ideas. Aclararé mi postura, por si no ha quedado lo suficientemente clara.
Hablo de disminuir "progresivamente" el volumen de conciertos en la comunidad de Madrid porque la partida presupuestaria que más creció en la pasada legislatura fue precisamente la que se destina a financiar la enseñanza privada-concertada.
El presupuesto por alumno de la educación pública ha crecido a una tasa del 6.5% mientras que en la concertada lo ha hecho tres puntos porcentuales por encima.
Los recursos generales dedicados a la pública han disminuido mientras que los conciertos se han engrosado un 10,6% de media anual.
Cuando me refiero a hacer disminuir el volumen de los conciertos me refiero a equipararlos con el resto de comunidades autónomas, porque la nuestra es la que más dinero público desvía a este tipo de educación, cuyo propósito no acabo de entender.
Es una especie de educación privada, de difícil acceso para la mayoría de las familias y que por ejemplo, suele vetar a los inmigrantes, es decir, contempla una especie de "elitismo" según la renta familiar, pero que por otra parte están financiados por fondos públicos. Es como una promoción y una asunción de la inequidad por parte de la Administración que debe ser árbitro y garante de la igualdad. Normal que tolere la desigualdad el Partido Popular, la derecha neocon cree que es innata e inevitable, ¿pero el Partido Socialista?
La enseñanza privada en cambio, por muy perniciosa y condenable que resulte (por lo que tiene de negocio, trapicheo y cinismo) es una empresa particular que ofrece un servicio a sus clintes con su propia financiación como lo puede hacer una frutería o un concesionario de coches y por tanto, no se puede "meter mano" al asunto.
Por eso creo que la única apuesta explícita del partido socialista debería hacerse por la educación pública, en tanto que es universal y gratuita y no por la educación concertada, que es pseudo-privada, un tanto oscurantista, de acceso restringido y selectivo y que está en alza gracias a los impuestos (y a los solares) de todos.
Mi opinión quizás sea algo radical: quitar dinero de los conciertos, fortalecer y extender la pública invirtiendo en ella y llegar a cancelar el modelo concertado cuando llegue el momento: cuando la educación pública atraviese momentos más dignos.
Radical o no, es la mía. Me alegra enormemente haber recibido tu matiz (o tu crítica) porque se ha abierto aquí un interesante, y seguramente intenso, debate.
Un abrazo compañero.
Las dos opciones siguen existiendo. Pública y privada, ¿pero porqué concertada?. Los padres pueden elegir, cuando la educación pública no es de su agrado, llevar a sus hijos a una escuela privada que se parezca más a sus principios religiosos (por ejemplo). Pero eso tiene un precio, concretamente la mensualidad que ese colegio establezca.
En teoría, la educación publica es de calidad, para todos y centrada en los principios de igualdad, libertad religiosa… etc. Cuando a alguna familia esta opción (completamente gratuita) que le ofrecen no le parece bien, tiene que pagar por la educación deseada. Siempre eligiendo libremente. Entonces, porque el estado ha de subvencionar estos pequeños "caprichos" de los que no confían en la educación pública para sus hijos? La apuesta del estado, debería ser única y exclusivamente la educación pública. La que es de todos y para todos. La universal, la no discriminatoria, la que integra en los valores democráticos y en los derechos humanos, la que apuesta por la igualdad… la que no pide ninguna nómina para tener derecho a aprender.
Que no se desvíen más fondos públicos a esas personas que no confían en la educación pública. Que ese dinero se destine a los que de verdad confían, en su mejora de instalaciones, en la construcción de más colegios públicos (para evitar que centenares de alumnos reciban clase en aulas prefabricadas), con instalaciones (gimnasio, comedor…) de calidad…
Si no te convence la educación pública, si no confías en ella… paga. La opción está ahí, no es lógico que el propio estado financie otra educación que no sea la pública.
¡No más desvíos de fondos públicos a una educación elitista y separatista!
Amén
Los privados.. como si quieren enseñar el creacionismo.. yo vomitaré, blasfemaré… pero el pago de esa educación nacerá del dinero de una familia desquiciada que quiere hundir el futuro de su hijo (cuya custodia asumirán los servicios sociales) pero es su dinero al fin y al cabo.
Pero con el dinero de todos, no promovamos el elitismo de los concertados.
P. He dicho
He ido a dos centros educativos concertados, y no los cambio por nada. A parte de los amigos y las experiencias, me refiero a la educación. Una educación que nunca jamás hubiera recibido en un centro público. Por una sencillas razón, en la educación pública, al menos cuando yo era un niño, no había innovación educativa.
De la educación concertada se podrán decir muchísimas cosas, pero eliminarla es una autética locura. Hay lugares en Madrid, nuestro Madrid, en los que ir a un centro público es un pasaporte casi seguro al fracaso escolar.
Respecto al Congreso del PSM y esas 80 agrupaciones da mucho que pensar. ¿80 agrupaciones son incapaces de organizarse y presentar una candidatura alternativa? A lo mejor es que lo que no hay es alternativa, tan solo hay discrepancias. Que es lo que ha habido en las últimas legislaturas frente al PP. Del PP nos quejamos pero no presentamos alternativa, por eso no ganamos. Es muy fácil quejarse y patalear, pero una alternativa requiere trabajo e ideas.
Jordi
Yo estoy totalmente a favor de la supervisión y el control por parte del Estado de todo tipo de educación, incluyendo la privada. Por supuesto estoy radicalmente en contra de que nadie pueda enseñar en las escuelas el "creacionismo", ni aunque así lo pretendieran sus padres, porque también estoy en contra de que se pueda educar a los niños en el fascismo, o en el integrismo islámico, o en las bondades de la defensa de la superioridad de la raza, o de algún tipo de segregación racial, ni aunque así lo pretendan sus padres. De hecho, si por mí fuese, empezaría por prohibir los colegios religiosos…
Pero argumentar a estas alturas que la enseñanza pública es mejor sólo por el hecho de ser pública, cuando no es así (la enseñanza pública franquista también era pública, recuerdo, y los profesores que sacaron la oposición y aún siguen dando clases aprobaron un examen sobre Historia frnaquista…) es el principal argumento no sólo para perder unas elecciones, sino para contar con las antipatías de la mayor parte de la población.
¿Acaso los camareros, o los currantes de la obra, o los mecánicos de los talleres o cualquiera que trabaja en una oficina, son funcionarios, que al final es de lo que se trata? ¿Y no trabajan bien? No equivoquemos el mensaje, que nos estrellamos…
Este es el debate que hace falta y sinceramente espero que este finde exista.
Yo he ido a privado desde 3º o 4º de Primaria y antes a un público en Rivas.
¿Pública o privada? Yo quiero pública, pero una pública de calidad, en la que los profesores no estén amedrentados o no cambien por H o por B cada dos por tres, en el que haya recursos suficientes de todo tipo, en el que haya seguimiento de los alumnos y porque no decirlo, más disciplina en algunos momentos, en el que los padres sepan al minuto si sus hijos hacen pellas o no,…
Francesco creo que ni Alberto ni Arianna defiendan la pública porque si, ya que ser socialista no es aceptar todo por un acto de fe sino reflexionar e investigar, sino que defienden la pública pues por regla no hay discriminación, al menos, de entrada, como si ocurre en la privada y mucho mas en la concertada.
De todos modos si no apostamos realmente por abrir el melón de la eficacia de lo público la gente no es tonta y no nos va a votar. Nos guste o no tenemos un problema clave, vida no hay más que una y tod@s queremos para nuestros hij@s y herman@s lo mejor posible y si tienes 5 años y tu colegio público es una mierda y el concertado esta bien pues sintiéndolo mucho lo llevaré al concertado, lo que no significa como podeís imaginar que siga luchando por la mejora de lo público. ¿Mezquino, incoherente,…? Puede ser que sí, pero esto, a mi entender, es el razonamiento que hacen, hacemos, muchos madrileños y compañer@s de partido.
La clave de todo está, me parece, en este detalle: "progresivamente".
Hoy por hoy, cuando por parte del ejecutivo regional se invierte poco más del 2% del PIB en educación, cuando existen aulas masificadas con hasta 38 y 40 alumnos por clase, presuntos problemas de convivencia causados por los siempre malos malísimos de los inmigrantes, cuando la mayoría de colegios e institutos tienen cerca de treinta años y sencillamente, no se construyen nuevos ni se dotan con demasiados recursos… parece lógico que la educación pública posea ese halo de podredumbre, ineficacia y colapso.
Precisamente por eso, se produce el éxodo hacia lo privado-concertado. En Madrid, el 46,5% de los alumnos están matriculados en centros no públicos, mientras que observando datos del resto de la nación, el porcentaje desciende hasta un 32% (uno de cada tres alumnos).
¡Es que esta es la estrategia del PP! estrangular lo público casi hasta la asfixia, para que la única alternativa de futuro sea la privada-concertada.
Efectivamente, como dice Rodrigo, no creo en lo público como quien cree en la virgen o en los santos (no me refiero al "periodista").
No es un dogma de fe, pero sí es ideología.
No creo que lo público sea de entrada y sin atender a razón, lo mejor, de hecho estoy diciendo explícitamente, que en Madrid es mala, está mal y que debe estar mejor.
En esta situación paupérrima, la educación pública no puede atraer a los potenciales alumnos de los centros concertados. Tampoco podría absorver a quienes ya estudian en el sistema privado, pues las aulas ya están masificadas y la inmensa mayoría de los centros en construcción no son precisamente públicos.
Entonces hay que buscar la eficiencia de lo público, conseguir que la opción resulte atractiva, renovar métodos, cambiarle la cara a todo el sistema educativo, modernizándolo, promoviendo la co-responsabilidad y la necesaria y a veces olvidada participación de los padres y familias, invertir como nunca se ha hecho, dignificar la labor del profesorado, reforzar su autoridad, construir nuevos centros para desahogar las aulas, dotarlas de recursos humanos (mediante programas de convivencia y resolución de conflictos) y tecnológicos: un ordenador por cada dos alumnos como en Extremadura… es posible, solo es cuestión de voluntad política y de prioridades, yes we can, para algo somos la comunidad más próspera, no para chinchar al resto sino para prestar unos servicios públicos universales y de calidad.
Progresivo: el proceso es ese, ennoblecer la pública (la que está 100% administrada por los poderes democráticos, la que no te pregunta por tu nivel de renta y la que nos hace conocer desde pequeños a la bella Igualdad).
Con una educación pública de calidad DE VERDAD, los concertados (entendidos hasta ahora como válvula de escape para quienes huyen de la ajada educación pública) sencillamente perderían su razón de ser.
Esta es la esencia de mi reflexión.