Curas en los comités éticos de los Hopitales públicos madrileños
Hablando de dolor, el gobierno de la Comunidad de Madrid, comienza ya a escocer en lo más hondo de mi persona.
Privatización de la educación, de la sanidad, boicot a las leyes sociales del Gobierno Central… pero este último capítulo de desfalco, de hipocresía, y de desprecio a la libertad clama al cielo, nunca mejor dicho.
Ya no me sorprenden estas violaciones flagrantes de los principios liberales que dicen abanderar, estas tropelías cometidas incluso contra la Constitución Española, que declara a la Nación como un Estado aconfesional, sin religión oficial.
¿Qué pinta entonces, en la España democrática y aconfesional, un cura decidiendo acerca de MI derecho, sobre TÚ derecho, a elegir una muerte digna, sin un sufrimiento innecesario y exacerbado día a día por la progresión de una enfermedad sin salida?
¿Puede un individuo, decidir si YO tengo o no tengo que sufrir, y en qué grado debo hacerlo?
¿Qué clase de liberal de pacotilla obvia la libertad personal más básica (la de elegir sobre la propia vida) y la deja en manos del ejercicio particular, dogmático y arbitrario de una de las confesiones religiosas de este país?
¿Por qué se dan estas escandalosas injerencias, estas intolerables interferencias de carácter religioso, moralista y privado en lo que solo debería ser atención médica y prestación de servicios sanitarios?
¿Por qué Esperanza Aguirre, representando a TODOS los madrileños (creyentes o no), se deja llevar por sus inclinaciones y filias religiosas personales y privadas, legislando en base a estas?
No tiene derecho a extender su opinión religiosa a toda la sociedad, no puede ejercer tamaña tiranía sobre todos nosotros y en especial sobre aquellos enfermos terminales y familiares de estos, que tan solo desean privar a su ser querido de una muerte lenta, dolorosa y más propia de esos mártires ejemplarizantes cuyas estampitas llenan la alcoba de la marquesa.
Este tipo de noticias, estas verdaderas aberraciones, ponen muy de relieve qué es en realidad el partido popular y que intereses defiende. ¿Los de “el partido más moderno de España”, tal y como aseguraba la presidenta Aguirre?
También se demuestra que sabe devolver muy bien los favores.
Aguirre cede cuotas de influencia social a ese catolicismo decadente de iglesias y parroquias vacías, como agradecimiento a los servicios políticos prestados durante la pasada legislatura en la labor de oposición al Gobierno Central.
Aguirre, vete ya a liderar el PP nacional, márchate por favor, déjanos vivir, y morir tranquilos.






Te confundes Alberto
Y si se confunde, por qué no explicas en qué se confunde? Así creamos un sano debate, pero no lo dejes así.
Sr. Anónimo (me imagino que por comodidad), antes que nada aclararle que empleo el término confundir en su acepción de perturbar, desordenar las cosas. En ningún momento me siento yo moralmente superior a nadie para decirle que tiene desordenada sus opiniones sobre las cosas. Él tendrá las suyas, yo las mías y, tan respetables son unas como otras.
Hecha esta aclaración paso al tema en cuestión: Esperanza Aguirre no ha firmado ningún acuerdo con la Iglesia, ha renovado uno que data del año 1997 y que abarcaba toda una serie de relaciones Iglesia-Gobierno de Madrid. Como en otras Comunidades Autónomas. Concretando en este tema de los comités de ética en los Hospitales el 27 de Mayo de 2003 la Comunidad de Madrid, abría la posibilidad de que los capellanes o personal de confesiones religiosas -no especificaba la católica- presentes en hospitales, pudiera formar parte de estos comités. Creo que en ambas fechas, 1997 y 2003 el Presidente de la Comunidad era el Sr. Gallardón.
Por otra parte estos comités tienen carácter consultivo, nunca decisivo. Nadie puede decidir sobre la muerte o la vida de un paciente; bueno quien decide en caso de conflicto es un juez. Como ya se han dado casos en España (Granada) tampoco quiero redundar. Estos Comités no existen sólo en Madrid, sino también en Andalucía, Comunidad Valenciana, Galicia o Cataluña, donde incluso se ha ido más allá, con declaraciones sobre últimas voluntades y demás. Luego creo que queda claro que ningún sacerdote católico podrá, aunque quiera, determinar hasta que punto puede o no alargarse la vida a un paciente en caso de duda. Ni católico, ni musulmán, ni judío, ni de cualquier otra religión.
¿Suficientemente aclarado? Espero que si.
Bien, en cualquier modo (consideraciones a parte de fechas y demás que no vienen al caso) no entiendo, desde mi confundida percepción, porqué un cura, rabino, ayatoláh o lama (representantes todos ellos, de confesiones particulares, personales y privadas), puede siquiera ser consultado acerca de una cuestión meramente clínica y médica.
Si a alguien le interesa la opinión de estos iluminados, que se acerque a la Iglesia, pagoda o mezquita correspondiente, para recibir la palabra de Dios y adoptarla en su vida privada y personal.
Dices que no decidirán, que solo serán consultados, pero ¿no te escandaliza el mero hecho de que en un estado aconfesional como el nuestro, la Iglesia tenga estas prebendas y esta aparente y consentida superioridad moral sobre la sociedad? ¿quienes son ellos?. Estamos hablando de sanidad pública, estatal, de gestión autonómica (no diocesana) y para todos los ciudadanos (sean musulmanes, católicos o judíos)
A mi desde luego es algo que me escama, me escandaliza.
Me da igual si el convenio lo firmó Gallardón o Esperanza, desde que fecha se aplica o sí esta medida es extensible a otras comunidades españolas. A mi lo que me importa es que en España se avance hacia la libertad individual hasta sus últimas y más lógicas consecuencias. Que una persona pueda decidir sobre su vida en cualquier momento de ella sobre todo en las postrimerías de la misma, es un imperativo moral. Es mi moral, y la de otros muchos españoles, yo también quiero mi asiento en los comités éticos de los Hospitales.
Me escandaliza porque lejos de avanzar hacia la libertad personal, el hecho de que existan curas en los comités, esas personas que nos exhortan a nacer con dolor, a vivir con dolor y a morir con dolor, nos aleja de nuestro objetivo (al menos del mío). Nos aleja, nos retrotrae. No es racional.
Liberales saludos, lungalto.
Alberto vayamos por partes.
Creo que si interesan las fechas. En tu entrada hablas de una noticia, según la cual parece que la actual Presidenta de tu Comunidad ha “conseguido” un nuevo “plus” para la Iglesia Católica, de la que dices es devota. Ni es actual el “plus”, ni lo ha conseguido la actual Presidenta, ni es exclusivo de la Iglesia Católica. Con respecto a la filiación religiosa de la señora ni la sé ni me interesa tres ardites.
¿Por qué rectifico? Simplemente por que creo que es preferible la verdad entera que media verdad.
Con respecto al tema de la presencia consultiva de religiosos en los comités de ética hospitalaria considero que es preferible que estén a que no estén. Para mi gusto faltan los profesionales de la ética. Añadiría en esos comités a profesionales de filosofía. También añadiría el derecho de veto por parte del enfermo, bien en el testamento vital bien por parte de sus familiares si este ya no pudiera pronunciarse, a cualquier religioso si así lo deseara el enfermo. De esta manera se respetarían todas las sensibilidades.
Recuerda que son comités consultivos. La decisión última en caso de conflictos está en manos de un juez. Vivimos en un Estado de Derecho.
Y me agrada tu despedida. Liberales saludos. Pues por liberal me tengo, y además en tres acepciones.
Una: Dicho de un arte o de una profesión: Que ante todo requiere el ejercicio del intelecto.
Dos: Inclinado a la libertad, comprensivo
Tres: Contrario a conservador.
Así que liberales saludos, Alberto.
¿En qué se diferencia esa acepciones liberales del progresismo?
gracias, lungalto, eso es lo que quería, entender los puntos de vista de cada uno. Sigo siendo anónimo porque soy un mero espectador ( y lector ) de blogs, y, a tal efecto, da igual poner "anónimo" que "el pato lucas". Es decir, que, efectivamente, soy "anónimo por comodidad".
por cierto me han gustado tus tres acepciones de liberal. No estaría mal que en el PP se enteraran bien de la diferencia entre liberal y conservador y que, esta vez sí, no se pueden juntar peras con manzanas ( parafraseando a una conservadora ), porque no es lo mismo.
[...] mala práxis fue política, fue la de este gobierno regional empeñado en meter curas en hospitales y en colarnos la moralina de los clavos y las cruces hasta en la sopa. Un gobierno regional que [...]